Encontrando el Peso
2018, Montreal
Encontrando el peso, reimagina el territorio como algo que se recorre—un paisaje íntimo y vulnerable, modelado por el movimiento y la sensación. En su núcleo se encuentran treinta vasijas de arcilla, cada uno moldeado a partir del peso de un órgano humano; los pulmones, el corazón, la matriz y los ovarios, dando forma escultórica al interior del cuerpo. Colocados directamente sobre el suelo, estos recipientes se convierten en fragmentos de terreno, rodeados por pequeños cuerpos de agua, cera de abeja, moldes de yeso y montículos de tierra. Una luz amarilla cálida y una proyección de video pulsante evocan tanto ritmos corporales como cósmicos. Este trabajo invita a una presencia lenta y corporal—donde cuerpo y territorio no están separados, sino que se reflejan en su fragilidad y transformación.




